viernes, 26 de mayo de 2017

Pienso, luego escribo - Ellas son - Adelina GN



ELLAS SON

Sutilmente deslizo mi simbólica pluma al escribir, despertando a la musa que a mi lado quiere dormir, no quiero, ni deseo que descanse, pues crear para mi es el desvelo maravilloso que me ayuda a vivir. Despierta siempre quisiera estar, ya que escribiendo alimento la mente que algún día morirá, mantenme viva Literatura no me dejes sucumbir, pues las letras son mi deseo y  las que no me permiten dormir.

© Adelina GN

Tu lees, yo escribo - El sueño de Irene - Adelina GN


                                                         EL SUEÑO DE IRENE
Soy una mujer romántica, se decía Irene, a la hora de interpretar su sueño en aquel libro, hacía un tiempo que soñaba siempre lo mismo y aquel día por fin encontraría la explicación que a este se le otorgaba, refiriéndose al zapato que había perdido. Ella era más del pensar que cuando se sueña con ellos, tiene que ver con el cuento que todos recordamos de la infancia, en el que el amor triunfa cuando el Príncipe descubre a su amada al probarle tal complemento, y no con el verdadero significado que se le da a soñar con zapatos. Por aquel motivo y haciendo alarde a su romanticismo, no creía en aquella definición.
Aquella noche despertó de madrugada sobresaltada, empapada en sudor y aterrorizada, de nuevo la pesadilla que la atormentaba cada noche desde hacía un año aparecía, se levantó de la cama y miró por la ventana recordando lo que nunca olvidaría, y que tenía que ver con su sueño.
Irene huía despavorida por la calle, alguien la perseguía, tropezó y perdió su zapato, aquel hombre la alcanzó, propinándole una serie de golpes que la dejaron tendida en el suelo y sin conocimiento.
Secándose las lagrimas y suspirando hondo, Irene volvió a la realidad abrió el cajón de su cómoda y allí estaba, cada noche encontraba el zapato y se lo probaba, pero nunca, se convertía en princesa, solo le recordaba que había sido una mujer maltratada y que lo perdió huyendo de su agresor, que ya nunca más volvería a serlo, pues aunque no ocurriese como en la historia romántica por excelencia, Irene seguiría siendo una romántica empedernida, ya que creía en el amor por encima de todo. Aquel zapato era viejo y nada de lo que se refería a el le traía agradables recuerdos, pero estaba bien conservado, ella se ocupaba en cada despertar de su pesadilla, frotarlo como si fuese una lampara maravillosa y así contribuía a que sus miedos se esfumasen, mientras se decía a si misma ....
La superación y la dedicación a uno mismo afrontando los problemas que una mala experiencia puede suponer en la historia de tu vida, y que puede ser la de cualquiera, es para seguir soñando y recordar que nada ni nadie debe anular la personalidad de cada cual.
© Adelina GN

jueves, 25 de mayo de 2017

Finalistas IV Certamen de Cuentos Valencia Escribe



Lista, por orden alfabético, de los 10 relatos finalistas:


Buen viaje, comisaria, Mª José Baña Vecino. 
Detectiu a terra hostil, Alfredo Fornás Pallarés. 
Diga sorry, Franz Kelle.
El guardián de la luz, Laura Cabedo Cabo.
El Karma en la lavadora, Susana Gisbert Grifo.
Hotel Viena, Mª José Toquero del Olmo.
La asimetría de la determinación, Juanma Velasco Centelles.
La médium del Cabanyal, Eduardo Viladés Fdez. de Cuevas.
Performance, Fco. Javier Gil Rumí.
Terapia de choque, María Tordera Baviera.

miércoles, 24 de mayo de 2017

HAIKU - No tengas... Adelina GN


Un Haiku es un poema breve de aproximadamente 17 sílabas. Se compone de tres versos de 5, 7 y 5 sílabas, sin rima, y trata principalmente de instantes objetivos de la naturaleza y la vida.

No tengas prisa
caminemos despacio
todo termina.

©Adelina GN

Reflexión - No te ocultes, temor a la muerte - Adelina GN



No te ocultes, temor a la muerte...
Convivimos contigo a lo largo de nuestra vida, sabemos que esta fiesta tendrá un final. Un momento en que las luces se apagaran y el acto teatral representado terminará. Pero escucha, tienes que saber, que va a continuar que nuestra energía perdura y que gozaremos de libertad. Libera el miedo que da la inseguridad y siéntete dichoso, por tus actos, por tus triunfos y fracasos, por todo aquello que demuestre que estás vivo y aún sientes.
No te ocultes, temor a la muerte...
©Adelina GN

Escucha lo que escribo
https://www.youtube.com/watch?v=dE7fz8ukvEc

martes, 23 de mayo de 2017

Tu lees, yo escribo - Realizando Magia - Adelina GN


                                                        REALIZANDO MAGIA

Sintiéndose desfallecido hundió sus puños en la realidad escrita que terminaba de ocurrir, no podía creer aquello que tan solo unos minutos antes había sucedido.
Sus palabras eran dolorosas hacia sí mismo, se maldecía, se insultaba, como había acertado en el conjuro, se preguntaba...

No era aquel resultado el que él quería...
Ella era toda su vida, él un pobre poeta que ansiaba pronunciar palabras de amor halagando a la bella dama, su amada, su perpetua inspiración, la llama viva de la fantasía que nunca le abandonó, pese a que su imaginación lo torturaba...

Sus manos apretaban los restos del hechizo que realizó, en un puño cerrado fuerte, el resto de la hierba arrancada de su propio jardín, pisada por ella en el instante en que sus bocas se unieron por primera vez, en un apasionado beso de amor sin fin.
En su otra extremidad, estrujaba escondiendo entre sus dedos, parte del escrito mágico que él mismo dio forma.

Sus ojos no querían ver aquel maldito efecto en que el encantamiento la había convertido. Su cabeza formaba parte de su cuerpo, clavada sobre su pecho,
sin intención de ser levantada.
Su llanto era inacabado, profundo y apenado...

Con un desquiciado remordimiento que le duraría toda la vida, por haber sido un suspicaz de sus sentimientos, un acaparador de la vida de aquella mujer que ya no tenía...

Convertida ahora en una estela de luz radiante, forma ahora parte del firmamento, azul como el cielo, bailaba sobre él, sobre el poeta que creó el más bello poema de amor, un poema que así decía y la magia cumplía...

Amada mía para no perderte, la llama del amor prendo, que nos alumbre su luz en la eternidad y en el firmamento...

Con mis palabras escribo, mi gran amor te dedico, y para mi sola serás, o del cielo parte formaras, haciendo de ti una estela, de luz radiante...


©Adelina GN

Tu lees, yo escribo - A Destiempo - Adelina GN




                                                                 A DESTIEMPO


Aquella noche Curro, no había descansado lo suficiente, despertó con la inoportuna cantinela del radio despertador de su vecino, sonando como si no hubiese un mañana. Como cada día, ese viernes no necesitaría del suyo para no llegar tarde a su puesto de trabajo, un empleo que satisfactoriamente le había proporcionado aquella estabilidad que no muchos de sus amigos tenían. Apartó la ropa de cama que lo cubría, notando que estaba empapada en sudor, sin duda no había tenido un buen sueño, más bien fue una terrible pesadilla. Ajustándose el nudo de la corbata frente al espejo, notó un ligero pinchazo en el pecho, tendría que relajarse, pensó, ya que aquel fin de semana tenía una cita con Vicen. Ella era su amiga de la universidad, la joven que como él nunca había tenido pareja y con la que a pesar de no estar casados, compartía muchas horas cada día, pues además de ser su novia era también su compañera de trabajo. Los estudios, el terminar su carrera de administrativo y un sin fin de contrariedades, les habían condicionado a retrasar años y años la boda o la posibilidad de vivir juntos. A sus cuarenta años Curro era un deportista nato, no le gustaba beber, pero algo bebía, tampoco le gustaba fumar, pero nunca dejó de hacerlo, cuando se dio cuenta ya tenía que salir corriendo y en lugar de tomar el ascensor bajó rápidamente las escaleras, maletín en mano y trajeado de Máximo Dutti subió en su coche poniéndose en marcha a la Castellana donde le esperaba su trabajo de contable de una importante firma comercial. El dolor comenzaba a molestar y a hacerse más fuerte, apretaba el esternón con sus dedos, pues le costaba respirar. Demasiado trasiego de trabajo pensaba Curro. Para colmo aquel día en Madrid no se podía circular por el centro, era uno de esos en los que se prohibía usar el automóvil por causa de la polución y él lo había olvidado. En el primer garaje publico que vio libre, aparcó, solo quedaban unos diez metros, tendría que correr un poco, pero no le importaba, si no hubiese sido porque la molestia de ahogo iba en aumento. Ya estaba allí, delante de él se encontraba aquel ancestral edificio del casco antiguo de la capital, con aquella entrada de mármol veteado, al igual que los cuatro escalones que llevaban hasta aquel ascensor de los años cuarenta. El portero su tocayo el sr. Paco, le saludo quedando extrañado pues nunca le vio con un aspecto tan sofocado, sin duda el trabajo tan ajetreado que tenían los empleados de la oficina era estresante en demasía, y algunos se tomaban unos días de vacaciones de vez en cuando para compensar aquella situación. Lo que nunca había hecho Curro, que llegó frente al ascensor sin aliento y jadeando, reflexionando en voz baja, que estaba cansado de aquella vida sin sosiego, ni descanso y abriendo aquella contrapuerta que le dejaba pasar a su interior dijo: Ojalá que nunca más tuviese que entrar aquí, pues sé lo que arriba me espera. Dentro de él, Curro comenzó a sentirse peor, la vista se le comenzó a nublar, olía aquel olor desagradable a barniz que odiaba y como la vieja máquina chirriaba ahora con el ascenso al piso cuarto donde estaba su despacho. Los segundos se le hicieron interminables de vez en cuando un salto inesperado provocaba que sus latidos se convirtieran en una arritmia o de golpe sintiese como si se le parase el corazón. Sintiendo la misma ansiedad pero agravada que sentía en su puesto de trabajo. Al entrar en el despacho todos incluso Vicen, se acercaron a preguntarle por el retraso, pero no le dio tiempo a responder cayó fulminado a los pies de su novia, llamando inmediatamente a los servicios de urgencia...


En la ambulancia le trataron por un infarto de miocardio, los primeros auxilios parecían que lo habían estabilizado, ahora se encontraba sedado, intubado y con el estado de relajación que estaba deseando y que a destiempo estaba teniendo...
Despertó y se vio en casa en su cama, rodeado de Vicen y de dos de sus amigos, parecía haber perdido la noción del tiempo, y se encontraba fenomenal, nada que ver con la situación que había vivido. Respiraba de lujo, nada de opresión en el pecho y una sensación la mar de saludable. Comunicando su bienestar a los presentes, los que le miraban diciendo el buen aspecto que tenía, pero ahora empezaba a complicarse todo, sus amigos le decían que tenía que volver al trabajo... Curro se negaba a hacerlo, argumentando que ahora estaba tranquilo y quería disfrutar de su prometida y de su vida. De pronto como si de una secuencia de película se tratase se vio delante de aquel viejo ascensor, sus amigos lo sujetaban cada uno de un brazo obligando a Curro a entrar en el, desesperado no comprendía que estaba pasando, mientras y en contra a su voluntad lo introducían en el ascensor de madera de espaldas, cerrando la contrapuerta y dejándolo a oscuras y sin visión alguna.

Curro deseaba relajarse, tranquilidad y no tener que entrar nunca más en aquel ascensor, lo consiguió al morir de aquel infarto a destiempo y por consecuencia no entraría, su extracorpórea energía al no ser el momento confundiría el ataúd con aquel indeseado transportador.



No subestimemos nunca nuestros deseos, pueden llegar hacerse realidad, pero no de la forma deseada.




©Adelina GN

lunes, 15 de mayo de 2017

Selección de cuentos del IV Certamen de Valencia Escribe




Cuentos seleccionados, por orden alfabético, para ser publicados en el libro Galería de cuentos. La semana próxima desvelaremos los diez cuentos finalistas. Felicidades  y muchas gracias a todos los participantes.

Así somos los Pérez,  Querubina Meroño de Larriva.
Buen viaje, comisaria, Mª José Baña Vecino. 
Detectiu a terra hostil, Alfredo Fornás Pallarés. 
Diga sorry, Franz Kelle.
Dime que ya no me quieres, Esther Mateos García.
El chicle, Maximiliano Jarque Blasco.
El espíritu de la perseverancia, Luis Auñón Muelas.
El guardián de la luz, Laura Cabedo Cabo.
El Karma en la lavadora, Susana Gisbert Grifo.
En busca de trabajo, Rosendo Gallego Menarguez.
Expresionismo demasiado realista, Rafael Blasco López.
Gris, Ramón Alabau Raga.
Hotel Viena, Mª José Toquero del Olmo.
La asimetría de la determinación, Juanma Velasco Centelles.
La inesperada virtud del amanecer, Pablo Chaparra Gascón.
La médium del Cabanyal, Eduardo Viladés Fdez. de Cuevas.
Performance, Fco. Javier Gil Rumí.
Sale el monstruo, Ana J. Lozano Cantó. 
Terapia de choque, María Tordera Baviera.
Una de seis, Gustavo Rodríguez Cuneo.

jueves, 4 de mayo de 2017

II Concurso de Relato Rápido






II CONCURSO DE RELATO RÁPIDO
Organizan:
Valencia Escribe, Marian Creación Literaria y Ágora Puerto Cultural
Colabora:
Ayuntamiento de Sagunto
CASAL JOVE: Calle Vent de Marinada s/n - Puerto de Sagunto (Valencia)
Sábado 10 de Junio de 2017, 10:00 horas


BASES

1. Inscripción y desarrollo del concurso
Los participantes, con edad mínima de 16 años y provistos de Carnet de Identidad o similar, deberán formalizar su inscripción en el concurso presencialmente, entre las 10:00 y las 10:30 de la mañana. A partir de esa hora no se admitirán más inscripciones. A cada participante se le entregará un número identificativo para garantizar su anonimato ante el jurado.
El concurso consiste en escribir un relato de temática libre, utilizando la frase o palabras que facilite la organización. Los participantes contarán con 30 minutos de tiempo para redactar sus historias (a las que pondrán el correspondiente título) y pasarlas a limpio en la planilla que previamente les será entregada.
La extensión mínima de los textos será de 75 palabras y la máxima de 150. A tales efectos, el título no computa.
Serán descalificados los relatos que carezcan de número identificativo, no lleven su correspondiente título, no empleen la frase o palabras indicadas, incumplan la extensión estipulada o sean ilegibles a criterio del Jurado, que entre otros méritos valorará el cumplimiento de las normas ortográficas y gramaticales.
La organización facilitará el papel, pero los concursantes utilizarán su propio material de escritura.

2. Premios
El fallo del jurado se dará a conocer el mismo día, una hora después de la finalización del tiempo otorgado.
I PREMIO: 50 euros y dos libros.
II PREMIO: 30 euros y dos libros.
III PREMIO: 20 euros y dos libros.
Los tres relatos premiados serán publicados en la Revista Digital «Valencia Escribe» de Octubre.

3. Otras
Los organizadores pueden, en cualquier momento y en beneficio del buen desarrollo del concurso, modificar las normas del mismo y solventar en el momento las cuestiones no contempladas en los anteriores apartados.


II Concurso de microrrelatos «La Radio En Colectivo/Valencia Escribe»




El programa La Radio En Colectivo de Mislata Radio, con la colaboración de Valencia Escribe, y el fin de fomentar la creatividad literaria y difundir el género del microrrelato, convocan el II Concurso de Microrrelatos.

La presentación a este certamen implica la aceptación de las siguientes bases:

1. El concurso se desarrollará desde mayo de 2017 hasta mayo del 2018. Cada mes se seleccionará un microrrelato ganador y entre todos los ganadores mensuales se escogerá el ganador  del premio final.  Se podrán enviar solo dos microrrelatos por persona al mes.

Los participantes deberán tener los 14 años cumplidos.

2. El microrrelato debe ser original e inédito (por inédito se entiende que no haya ganado ningún premio ni se haya difundido en ningún medio), escrito en castellano, y que no exceda las 150 palabras, título incluido. La temática será libre.

3.  Las obras se enviarán por correo electrónico, con el asunto «II Concurso de Microrrelatos La Radio en Colectivo», a la siguiente dirección:



El texto, que debe llevar título, debe incluirse en el cuerpo del mensaje (no como un documento adjunto) y al final deben constar los datos personales (nombre y apellidos, dirección postal, localidad y un teléfono de contacto).

Se podrán firmar las obras con pseudónimo sin menoscabo de la inclusión de los datos personales para el conocimiento de éstos por la organización del concurso.

Los microrrelatos se pueden presentar a cada convocatoria mensual desde el día 1 desde las 00.00h hasta el día 28, 30 o 31 (según el mes) a las 23.59h, en GTM+1.

4. Los textos ganadores mensuales se publicarán en las páginas de Facebook:  La RADIO en Colectivo, y Valencia Escribe. Por este motivo La Radio En Colectivo se reserva el derecho de reproducción y difusión de todos los microrrelatos enviados, incluso los no seleccionados.

5. El jurado que seleccionará los microrrelatos finalistas de cada convocatoria mensual estará formado por el equipo de La Radio En Colectivo y de Valencia Escribe, pudiendo incluir en sucesivas convocatorias a nuevos miembros del jurado.

El veredicto de cada mes se hará público el último jueves (no festivo) del mes siguiente a cada convocatoria mensual en las página de Facebook La RADIO en colectivo y Valencia Escribe y se leerá en el programa de radio.

El veredicto final se hará público el último jueves de mayo de 2018  en las mencionadas páginas de Facebook y en la emisión de esa semana del programa de radio.

Los autores ganadores y finalistas deberán estar dispuestos a darse a conocer públicamente.

6. Los finalistas de cada mes optarán a un diploma y, además, está prevista una sorpresa final para el ganador.

7. El jurado puede declarar desierto el premio mensual así como el final si considera que ninguna de las obras presentadas tienen suficiente calidad para ser publicadas.


8. La Radio En Colectivo y se reserva la posibilidad de modificar las bases del concurso por causas justificadas.